Huelva
HuelvaEn 1833 Huelva pasa a ser la capital de la
provincia que lleva su nombre, como
consecuencia de la nueva demarcación de España
La imagen que hoy ofrecen edificios de distintas épocas es fruto de la ingente labor restauradora del que bien pudiera ser llamado Siglo de Oro de la arquitectura onubense, el XVIII y que afecta tanto a los edificios religiosos, como a algunos civiles de cierta consideración.
El barroco del XVIII deja sobre estructuras mudéjares y renacentistas la imagen actual de los edificios que se conserva la ciudad, entre ellos, el Convento de la Merced merece especial atención por su emplazamiento en los arrabales de la villa, así como por la fecha de comienzo de su construcción, en 1606.
Aunque, en 1833 y fruto de la nueva demarcación de España, Huelva pasa a ser la capital de la provincia que lleva su nombre, no modifica su plano urbano hasta la referida llegada de los ingleses, para hacerse cargo, desde 1874, de las explotaciones mineras.
Entonces se interrumpe la vocación marinera de la ciudad y ésta, forzada a darse la espalda a sí misma, vuelve a los aledaños de los cabezos, dando lugar a barrios aislados, fruto de un crecimiento discontinuo.
Huelva tiene una especial fisonomía. Por un lado, el Conquero, alberga en su ladera de poniente, el Santuario de la Cinta, quizá el último lugar que visitó Colón al regreso de su viaje, para cumplir la promesa de agradecer la feliz culminación de su aventura.
La Huelva agrícola y marinera que asoma a la actividad fabril en el último tercio del siglo pasado, se convierte en una potencia industrial a partir de 1964 con la implantación en su término de un Polo de Desarrollo.